Balaitus (3.144 m) por la Brecha de Latour
Por Pablo • 18 Oct, 2011 • Sección: Mis ExcursionesEl día del Pilar estuvimos planificando buena parte de la tarde (después de la copiosa comida familiar y la resaca de la noche anterior) por dónde subir al Balaitus y cómo hacer con los perros. Finalmente y tras valorar la subida circular por la Brecha de Latour y bajar por la Gran Diagonal, decidimos llevar cuerda y hacer la subida y bajada por la Brecha de Latour para darle el ambiente adecuado con los rápeles de bajada y no dejar a los perros en la guardería.
Leyre tenía el puente del Pilar y yo me pido el viernes de fiesta, así que nos vamos el viernes para llegar al refugio de Respumoso y aprovechar para subir al pico Cristales, y el sábado para hacer el Balaitus. De esta forma, todavía nos queda el domingo para disfrutar del fin de fiestas.

Se nota que el otoño se aproxima. Colorido precioso en el recorrido desde La Sarra hasta el refugio.
Llegamos bastante tarde al refugio, entre otras cosas por no haber madrugado más. Dejamos los 70 metros de cuerda, arneses, casco y material necesario para mañana en las taquillas y comemos rápido, teniendo dudas sobre si llegaremos al pico Cristales o no.
Salimos dirección a la Gran Facha y Collado de San Martin por detrás del refugio y pensando que acortaremos, seguimos unos mojones que bordean el ibón de Campoplano por su izquierda ganando altura entre terrazas.
.jpg)
Finalmente, perdemos más tiempo, ya que el camino se nos corta y tenemos que destrepar muchos metros. Lo ideal habría sido bordearlo por la derecha y coger la ruta normal hacia el collado.
Llegando al collado, asoman al fondo los Infiernos, Tebarray y Llena Cantal.
.jpg)
Pocos metros antes de llegar al collado de San Martin, nos desviamos hacia la izquierda hacia el pico Cristales. (Ruta en rojo).
.jpg)
En el mapa que llevo a escala 1:40, sale marcada una única ruta que va al pico, pero en realidad, he marcado en amarillo la ruta que hicimos, pensando que nos llevaba a la cima. Siguiendo mojones, llegamos a otro collado a 200 metros de cima, que no aparece en esta escala. Al pasar la arista y ver que ya estamos en la cara norte, nos damos cuenta de que no nos está llevando a la cima y sabemos que no nos va a dar tiempo a retroceder e intentar el pico, pues se nos hará de noche. Pero eso no nos preocupa, lo que nos preocupa es que no llegamos a las 8 y nos quedamos sin la cena del refugio.
.jpg)
Desistimos y seguimos avanzando, al menos, para llegar hasta el collado superior al de San Martin que, por otra parte, tiene unas vistas preciosas.
Mirando para Francia, el Pico Cambales y mirando para detrás, Tebarray, Infiernos, Llana Cantal, arista de Pecicos y fuera de la foto, a la izquierda, la Gran Facha.
Bajamos rápidamente y casi de noche y a las 8, llegamos al refugio con el tiempo justo para la cena.
.jpg)
Ascensión al Balaitus.
.jpg)
A las 8 de la mañana salimos del refugio remontando el barranco de Respumoso.
.jpg)
Conforme ganamos altura, tenemos preciosas vistas de los Infiernos, Tebarray, Garmo Negro y la Cresta hasta el Argualas por los Algas.
.jpg)
Por otro lado, otras vistas de la cresta del Diablo en el propio circo que estamos remontando.
.jpg)
Después de tres horas de subida sin descanso, en las que prácticamente se gana todo el desnivel, llegamos a la Brecha de Latour. El camino bueno hacia la brecha, va bordeando por la derecha el resalte rocoso que desciende de la Aguja Cadier, marcado en discontinuo. Nosotros hemos elegido una bifurcación siguiendo unos mojones antes de llegar a él, que nos han obligado a hacer unas trepadas muy verticales con los perros, donde lo hemos pasado mal. Todo para llevarnos a ninguna parte y tener que volver a perder altura de nuevo, una vez superado un collado.
.jpg)
Ahora sí que estamos frente a la Brecha de Latour.
.jpg)
.jpg)
Nos equipamos con el material, atamos a los perros y dejamos los bastones y la comida, pues no comeremos en la cima para acortar el tiempo que los perros estén solos.
.jpg)
Llegamos al primer resalte de la brecha, un poco chungo de superar ya que es muy vertical, pero una cuerda fija nos ayuda a hacer fuerza.
.jpg)
Llegamos al segundo resalte, más alto, pero más abierto y con mayores zonas para elegir por dónde pasarlo. Todo ello con el casco, porque la caída de piedras es habitual. Sobre todo de la gente que va descendiendo en rapel.
.jpg)
Progresando pocos metros más por la brecha, llegamos a las clavijas, que ayudan de buena manera a superar la pared. Eso sí, la salida de la última clavija a la zona superior es mas que expuesta y con muy malos agarres. Hay gente que aquí se da la vuelta y otros que llevan cuerdas y aseguran, ya que al salir de la última clavija, hay una reunión. Nosotros la subimos a pelo.
.jpg)
Superadas las clavijas, tenemos que seguir trepando por la escalonada pared, con buenos agarres, aunque algunos pasos son más verticales, pero no demasiado expuestos.
.jpg)
.jpg)
Durante toda la progresión, nos vamos fijando en los lugares donde se encuentran instaladas las reuniones y las vamos memorizando, para no pasarnos de largo en los rapeles de bajada.
.jpg)
Ya estamos a punto de llegar a lo alto del espolón, equipado con una sirga para montar el primer rapel en la bajada
.jpg)
.jpg)
Maravillosas vistas de los ibones de Arriel, Palas, Midi d´Ossau, etc.
.jpg)
Lo que queda hasta la cima a partir de ahora es bien sencillo, no más de 200 m. de desnivel.
.jpg)
El día está muy claro y nos permite una visión perfecta en los 360º. Vignemale, Ordesa…
.jpg)
Francia sin el mar de nubes.
.jpg)
Midi d´Ossau.
.jpg)
Vignemale.
.jpg)
Gran Facha, Infiernos y cresta del Garmo Negro-Argualas.
.jpg)
Aguja Cadier y Frondellas.
.jpg)
Descendemos de nuevo hasta la Brecha de Latour, donde montamos el primer rápel en la cima del espolón equipado con la sirga. Pero antes, perdemos un valioso tiempo desenredando los 70 metros de cuerda, sin comprender cómo es posible que se nos hayan hecho semejantes nudos. A este tiempo, tenemos que sumar el que nos hacen esperar los que bajan delante nuestro, ya que tenemos que guardar una distancia de seguridad hasta que pasen un par de rápeles más para no tirarles piedras al arrojar la cuerda.
.jpg)
.jpg)
.jpg)
Al ir los dos solos, bajamos bastante rápidos.
.jpg)
Al llegar a la reunión del tercer rápel, la que está encima de las clavijas, un grupo en el que sólo uno tiene experiencia, sube a las 3 de la tarde. ¿Cómo? Es increíble pero sólo llevan dos arneses para cuatro personas. Tres novatos suben las clavijas asegurados y pasándose el arnés, ocupando la reunión durante bastante rato, para ir trepando acojonados el resto de subida. Y nosotros sin podernos asegurar y pasando un frío horroroso, pues tampoco es cuestión de sacarse la mochila y abrigarse con el patio que hay a nuestros pies. El que tiene experiencia, me dice que no pensaba que la ruta fuera tan complicada y que por dónde estaba la bajada hacia la Gran Diagonal. Por fin, cuando ha plegado la cuerda antes de ponerse a trepar, arroja la mochila hacia arriba y a punto está de rodar hacia nosotros un par de veces, antes de sujetarla. Con muy malos agarres de roca, trepa sobre nuestras cabezas y deja la reunión libre, donde rápidamente nos aseguramos saliendo de la repisa con gran patio que teníamos a nuestros pies.
Resulta lamentable que gente así ponga en riesgo tu vida de esta manera y que luego en todos los accidentes nos incluyan a todos “dentro del mismo saco”.
Después de pasar bastante frío esperando un montón de rato, podemos hacer el rapel de las clavijas.
.jpg)
Y el último hasta salir de la brecha, que supera los dos resaltes finales.
.jpg)
.jpg)
.jpg)
Entre desenredar la cuerda, esperar a que bajara la gente que teníamos delante y el grupo que ocupaba la reunión de las clavijas, nos ha costado un par de horas descender la Brecha de Latour. Y nosotros sin comer todavía. Llegamos hasta los perros, tranquilos porque nos estaban viendo y oyendo durante toda la brecha, nos quitamos el arnes y sin comer, más que nuevamente comida de ataque, tiramos para abajo sin un descanso porque estaremos a punto de llegar de noche.
Finalmente, once horas para hacer el Balaitus, pero ha merecido la pena porque el disfrute es máximo. A la hora de la cena, comemos en el refugio nuestros bocadillos que teníamos que haber comido a medio día, junto a unos amigos del club a los que hemos encontrado en el refugio y a las 21:15, con los frontales y de noche, recorremos las dos horas y media que nos quedan hasta el parking de La Sarra. A medianoche llegamos al coche y a las dos de la mañana, por fin en Zaragoza. Mucho cansancio y sueño durante la carretera, pero merece la pena para dormir en tu cama, recién duchado y sin olor a humanidad de una habitación compartida.
Y el domingo con ganas de disfrutar del último día de las Fiestas del Pilar!

Acordanzas de San Pelegrin, libro que narra la vida de mi abuelo, Pascual Grasa Mur
Marcando las rutas con una linea roja como un auténtico Calleja!! xD