Intento al Aneto bajo la ventisca

Por • 23 Jun, 2010 • Sección: Mis Excursiones

Nos ponemos en situación: Último fin de semana de la primavera y último fin de semana en el que se puede acceder en coche hasta La Besurta. Leyre, que no ha estado en el Aneto tiene disponible el fin de semana y yo, que ya hice cima dos años atrás, me propongo que Bond llegue hasta arriba en esta ocasión (o al menos hasta el paso de Mahoma). La vez anterior, hacía cinco meses que lo tenía y no conocía el comportamiento de mi perro (abandonado) en montaña y además, estaba recién operado de la amputación de un dedo de la pata. Todavía no sabía que era una maquina montañera.

Así pues, estaban todos los ingredientes sobre la mesa para no tener que pegarme la pateada con Bond desde los Llanos del Hospital, ya que al siguiente fin de semana, el tráfico quedaría restringido hasta La Besurta mediante autobús durante todo el verano. La única duda de todo esto era el tiempo, anunciando temperaturas mínimas históricas para esta fecha y un viento de narices.

Salimos de Zaragoza a medio día con total tranquilidad hasta que llegamos al valle del río Esera, en el que numerosas empresas de aventura realizan actividades de aventura entre las que cabe destacar el descenso de barrancos, Rafting, Hidrospeed o Kayak Hinchable por el río Esera, paseos a caballo en Benabarre, vuelos en parapente o ultraligeros en Castejón de Sos, etc. Como digo, vamos tranquilos ya que este día lo dedicamos de aproximación hasta el refugio de la Renclusa, al cual llegamos en 45 minutos desde La Besurta. Al llegar, las nubes cubren todas las cumbres y amenazan agua. Pero estamos confiados confiados de que abrirá ya que las previsiones meteorológicas del aemet y de lameteoqueviene así lo anunciaban para el domingo.

Intento de Ascension al Aneto 01

Mientras dormimos dentro del refugio, no paramos de oir el vendaval que sopla fuera. Menos mal que aunque haya sido en un colchón en el suelo, hemos podido dormir en el interior, no teniendo que utilizar la tienda de campaña. El refugio estaba completo y hubiera sido una noche muy dura en tienda de campaña a la intemperie. Nos levantamos el domingo a las 5 de la mañana, como la mayoría de montañeros del refugio y a las 6 estamos dispuestos a salir. Cuál es nuestra sorpresa, cuando al salir nos encontramos una capa blanca cubriendo todo lo que alcanza nuestra mirada, incluyendo valle abajo hasta La Besurta.

Así que emprendemos camino para arriba sabiendo que va a ser una cima muy dura en caso de conseguirla. Cogemos nieve dura enseguida, tras superar los primeros 100 metros en altitud a través de los bloques de roca saliendo del refugio. Pronto se suma la niebla. Nos metemos en ella a 2.400 m. y el viento comienza a azotarnos fuertemente. Ese mismo viento es el que de vez en cuando mueve las nubes momentáneamente y nos va dejando intuir el camino, siempre en dirección sur, pero conforme vamos ascendiendo, la visibilidad cada vez es menor.

Intento de Ascension al Aneto 02
Intento de Ascension al Aneto 03
Intento de Ascension al Aneto 04

Por fin llegamos al Portillón Superior, aunque yo creo que nos hemos pasado ligeramente porque estamos a 2.900 m. pero la pendiente cambia y da acceso al glaciar. La visibilidad es nula y las rachas de viento insoportables. Temperatura de -5º C. con rachas de viento de 40 y 50 Km/h (posiblemente superiores) que hacen que la sensación térmica sea de -25ºC. Es temprano, son las 9.00 de la mañana y este es el punto de inflexión. Sabemos perfectamente que en estas condiciones no se puede continuar. Hay visibilidad cero del glaciar y nos quedamos en este punto inmóviles soportando el frío y el viento durante 15 minutos para ver las expectativas. A partir de aquí la única forma de seguir es con la ayuda de un GPS. Todo el mundo que subimos estamos convencidos de que va a escampar pero no lo hace todavía. No podemos continuar en este sitio o el frío se apoderará definitivamente de nosotros. Cada segundo que pasa congela nuestros cuerpos. Bond se hace una bola para protegerse de la ventisca. En esos 15 minutos que ha permanecido inmóvil ha sido cubierto por la nieve y anteriormente ya he tenido que quitarle varias veces el hielo de los ojos y las cejas. Tiene hielo entre las pezuñas que él mismo se encarga de quitar a mordiscos.

Intento de Ascension al Aneto 05
Intento de Ascension al Aneto 06
Intento de Ascension al Aneto 07

Nadie tira para adelante y todo el mundo hace lo más sensato, retroceder. Lástima. Leryre está congelada, si por mí fuera, me quedaría inconscientemente esperando una hora para ver si despeja. La verdad es que no tengo frío: pantalones de esqui, guantes de neopreno+guantes de nieve, gorro, braga, goretex, botas impermeables… vamos, que todo el equipo de montaña invernal y aún me sobra el cortavientos que llevo en la mochila. Pero nada, ni un segundo de tregua. La nieve congelada que cae golpea nuestras caras empujada por la ventisca provocando gran dolor y quemándonos la cara. Retirada, no se puede hacer más. Bastante ha sido ascender 800 metros entre la niebla.

Intento de Ascension al Aneto 08

En menos de dos horas llegamos de nuevo a La Renclusa. Comemos las croquetas que pensábamos zamparnos en la cima bajo el sol, algo de chorizo y queso y nos tomamos un café bien caliente. A las 12.30 del mediodía, viendo que el tiempo no mejora y sigue nevando emprendemos la bajada a la Besurta, donde se encuentra el coche cubierto por cuatro dedos de nieve. Todos nos encontramos bajos de moral, sobre todo, porque teníamos la certeza de que iba a despejar, pero nada más lejos de la realidad, pasado medio día y sigue nevando.

Intento de Ascension al Aneto 09
Intento de Ascension al Aneto 10

Os dejo también con la crónica de Jorge García-Dihinx, de lameteoqueviene (Pinchar), a quien nos encontramos mientras él ascendía cuando nosotros regresábamos a medio camino del refugio. Tampoco hizo cima, pero se movio con GPS con sus compañeros hasta pasado el Collado de Coronas. Toda una proeza. Cada uno tenemos nuestro nivel. Felicidades a todos los que tiramos hasta donde lo hiciéramos.

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