Los barrancos de Guara mas famosos estan abarrotados de gente

Por • 22 Sep, 2010 • Sección: Actividades de Aventura

Hasta medio millar de personas llega a concentrarse en un día de agosto en barrancos como el Vero, la Peonera o el Formiga, tres de los barrancos más populares de la Sierra de Guara. Son uno de los grandes atractivos de la provincia de Huesca, una de las actividades que más turismo mueve en el estío, pero que al mismo tiempo más emergencias ocasiona. De hecho, de las cinco personas fallecidas practicando esta actividad en España durante este año, cuatro han sido en el Alto Aragón. Por eso la Guardia Civil insiste en la prudencia y los expertos recalcan que el fuerte caudal de los ríos este año obliga a una “precaución especial”, que los cauces no son un ‘aquapark’ y en que si no se controla el descenso es mejor contratar un guía formado “para disfrutar de él.

La Guardia Civil, en una nota, aconseja que antes de realizar la actividad es preciso contar con una predicción meteorológica fiable, obtener información sobre las características del barranco e identificar las vías de escape por si hay que abandonarlo por cambio repentino de las condiciones meteorológicas. “No se trata de poner en alerta continuamente a la gente sobre los barrancos y que no salga de casa”, recalcó Juan Bazán, presidente de la asociación de empresas de turismo deportivo de la provincia de Huesca. “Lo que queremos es incentivar a esas personas que no están preparadas a que lo hagan acompañados por guías reconocidos, con los que la siniestralidad es casi nula”, añadió.

Muchos, sin guía
No hay cifras oficiales, pero las empresas de aventura que trabajan en la zona de Guara calculan que en un buen fin de semana de agosto, como el pasado, unas 500 personas habrán descendido la Peonera (Bierge). El Formiga (Lorporzano) y el Vero (Alquézar), ambos en la sierra de Guara, también son de los más concurridos. El Gorgol (Tramacastilla), la Boca del Infierno (Hecho) y Gloces (Fanlo) se incluyen entre los más conocidos.

El problema en ocasiones, surge precisamente del desconocimiento de algunos practicantes que acuden de manera libre, y que se calcula entre un 50% y un 70% del total. Según Miriam Lanaspa, guía de UR 2000, muchos de ellos “no se informan del estado actual del caudal. No solo con leer un libro sobre las características técnicas y saber poner una cuerda para rapelar es suficiente”. Tanto ella como Alfonso Puigcercús, de la empresa Avalancha de Alquézar, recalcaron la importancia de la información sobre el caudal. “Un río fácil que lleve más caudal de lo habitual puede convertirse en una trampa mortal”, subrayó Puigcercús, quien añadió que muchas veces en la entrada ni siquiera se percibe. ” Pero cuando llegas a las zonas estrechas surgen los problemas: un sifón que ha creado la fuerza del agua, que no se puede pasar por donde otros años se cruzaba?”. Este año, las empresas, tal y como reconocieron los tres expertos han retrasado incluso hasta dos meses el descenso de barrancos en la Peonera o un mes y medio en la Boca del Infierno por el fuerte caudal. Y fue precisamente a principios de temporada, en mayo y principios de junio, cuando fallecieron tres de los cuatro barranquistas muertos en Huesca.

Los barrancos, subrayó Bazán, no son un ‘aquapark’ y “los saltos hay que evitarlos porque son los que más lesiones causan”. El consejo de todos ellos y de la Guardia Civil también es unánime: realizar cursos de formación o contratar un guía “reconocido y titulado. Se trata de ofrecer seguridad al que quiera probar la actividad”.

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